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En un rancho en Ciudad Mante, Tamaulipas, se comprobó el efecto positivo de un complejo de sales minerales al ser administrado a crías y cabras jóvenes sobrevivientes de la sequía. Al mes y medio de consumir Magnaphoscal se observó que las crías estaban en mejores condiciones y disminuyó en forma notoria la mortandad, con el consiguiente beneficio económico al aumentar en 30% el ingreso por la venta de cabrito.
La carne de cabra tiene un valor proteínico mayor al de otras carnes, su contenido graso es menor a la de cerdo, res y ovino, además de tener buen sabor.

La piel de algunas razas es muy apreciada para la fabricación de prendas de vestir y calzado.
La venta de guano también constituye otro ingreso para el productor, y el excremento es un buen fertilizante en forma petilizada, lo que facilita su colección y distribución.
En Tamaulipas, donde se llevó a cabo el estudio, la mayoría de los productores prestan poca atención a sus rebaños, por lo que es importante extender los beneficios de mantener en buenas condiciones a sus animales mediante el uso de sales minerales de alta calidad.
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